Diferentes insectos pueden picarnos tanto a los adultos como a los niños. Aunque por lo general las picaduras de insectos pequeños como mosquitos, hormigas o pulgas, no son graves, en algunos casos pueden serlo, por ejemplo las de mosquitos durante epidemias de dengue, zika y chikungunya; o las de garrapatas en ciertas regiones en las que pueden transmitir enfermedades como Riskettsia o Lyme.

Cuando una marca de picadura aparece en nuestra piel muchas veces no tenemos ni idea del tipo de insecto que la originó, lo que se convierte en un problema en caso de picaduras que se inflaman, infectan o lucen de forma poco habitual. Siempre es conveniente conseguir detectarlas, si en tu caso como yo no sabe como identificarlas, te invito a leer este artículo donde nos explican detalladamente. ¿Quieres saber más? Haz clic abajo donde dice “Quiero Seguir Leyendo”.