Una vez en nuestro hogar, lo primero que hacemos muchos es abrir las puertas y ventanas. Las razones pueden ir desde evitar el calor hasta eliminar esa sensación de encierro o ver lo que ocurre fuera de nuestro hogar. Esto no tiene nada de malo, ya que la luz del sol puede penetrar en ella, evitando el desarrollo de muchas bacterias que necesitan de la oscuridad para desarrollarse. Además, el aire fresco puede invadir nuestro hogar.

Sin embargo, cuando dejamos las puertas y ventanas abiertas, otros invasores pueden llegar. En el peor de los casos, tendríamos la visita inesperada de un asaltante que se robe muchas de nuestras pertenencias. Para eso, no te podemos decir una solución precisa en este artículo. Continúa leyendo…¿Quieres saber más? Haz clic abajo donde dice “Quiero Seguir Leyendo”.